jueves, 23 de junio de 2016

La Invención - Capítulo 2



Capítulo 2
El artículo de Juan publicado en la Revista de Historia de National Geographic.

           Las Cinco Sectas Judías contemporáneas de Cristo

       Tal vez fuera por lo de originarse a través de doce tribus diferenciadas, tantas como hijos tuvo el polígamo Jacob, que la proliferación de las sectas estuviera desde siempre a la orden del día entre los judíos.
           La de la poligamia era una práctica de uso corriente para los judíos que no se sabe muy bien como se perdió. Dentro las religiones herederas del judaísmo, los musulmanes la han mantenido, lo que, en ese aspecto, les aproxima más a los orígenes, mientras que el cristianismo se ha ido por un camino un poco más tortuoso, para llegar a lo mismo mediante el divorcio, pues la monogamia sucesiva, que es lo que plantea, no deja de ser una forma de dar variedad a los gametos. Y es que a un ser de naturaleza tan cambiante, curiosa e insatisfecha como el humano no se le puede constreñir en materia sexual a unos límites precisos: ¿quién le puede poner límites al campo?

             Como la historia de los judíos la comenzó a escribir Moisés,  
        descendiente de Levi, pensando, seguramente, en que, en una teocracia, sería la clase más influyente, asignó para los suyos la sacerdotal. Y el primer Sumo Sacerdote de los judíos fue su hermano Aarón, para que la cosa se quedara más en familia, y la línea sucesoria del cargo iba hacia sus descendientes, porque, es evidente, que los sacerdotes se podían casar, aunque no era obligatorio, tal como sucede en el actual cristianismo ortodoxo búlgaro. Y como la sociedad era andrógina debía de ser un varón.

        Siguiendo con la importancia de la primogenitura, la androginia y el plus que se le atribuye al primer matrimonio -es de suponer que siguiendo una línea de pensamiento darwiniano, “avant la lettre”, los esposos jóvenes tendrán descendientes más fuertes y esto contribuirá en mayores posibilidades de la perpetuación de la especie-, el evangelista san Mateo se la pasa una buena parte del primer capítulo de su escrito explicando la línea ascendente de donde proviene José, el padre putativo de Jesús de Nazaret, que como no podía ser de otro modo, para concordar con lo que los profetas venían prediciendo sobre el Mesías, comenzaba, a través del rey David, en Judá, hijo tenido por Jacob con Lea, su primera esposa. ¿En qué registros investigó el bueno de Mateo, en una época en qué no los había, resulta un misterio de difícil solución?
        Hasta ahora tenemos la misión asignado a dos de las tribus, la de Leví y la de Judá, ¿para qué las otras diez?, ¿para qué haya muchas, la cantidad siempre tiene su importancia?, ¿para qué el número coincida con los doce apóstoles?

        Pasemos, sin más preámbulos, a las sectas.

    Comenzando desde los más próximos a la cima del poder nos encontramos con los saduceos. Estos eran los miembros de la clase alta de la sociedad judía de esa época, por lo que todos los conquistadoras buscaron su apoyo para someter al pueblo. Era, efectivamente, la política de este grupo, eran los colaboracionistas que se sometían al poder extrajero, ya fueran griegos o romanos, y adoptaban sus modas y cultura. Esta sumisión al poder fáctico les permitía tener los cargos públicos más importantes: el sumo Sacerdote era miembro de este grupo, así como la aristocracia y los principales poseedores de la tierra.

      A los fariseos podríamos considerarlos como la oposición jurídica al poder político, amparada en el cumplimiento de las leyes bíblicas, y se estructuraban alrededor de un tribunal denominado El Sanedrín, que se atribuía funciones que los tribunales menores no poseían. Como tales eran los únicos que podían juzgar al rey, de ahí el paso de Jesús de Nazaret por el tribunal, ampliar los límites del Templo y de la cuidad de Jerusalén, y eran aquellos que resolvían toda pregunta relacionada con la interpretación de la ley. El Sanedrín se reunía en el edificio conocido como Salón de las Piedras Talladas, que muchos estudiosos ubican en la parte norte del Monte del Templo, con puertas de acceso tanto hacia éste como hacia el exterior. El nombre de la sala servía para distinguirla de los edificios utilizados con fines rituales, que debieron ser construidos con piedras sin tallar. El sumo sacerdote actuaba ex oficio como jefe del Sanedrín, pero cuando en el 191 a.c., el Sanedrín perdió la confianza en el Sumo Sacerdote, se creó el cargo de Nasí o Presidente.
        

        Los zelotes fueron un movimiento político-nacionalista en el siglo I fundado, por Judas el Galileo, poco después de nacer Jesús. Fueron la facción más violenta del judaísmo de su época, enfrentándose frecuentemente a los fariseos y saduceos, a quienes acusaban de tener "celo por el dinero". En el Nuevo Testamento es conocido el capítulo en la que la libertad de Barrabás, quien podría ser un líder zelote preso, es preferida por una muchedumbre a la de Jesús de Nazaret, atestiguando la popularidad de dicho movimiento en su época. Quien recuerde al personaje interpretado por Paul Newman en la película “Exodo”, no podrá dejar de verle como un zelote moderno en lucha contra el Imperio Británico.

       Los esenios eran otra secta importante. Se dedicaban a la terapia corporal y espiritual, y vivían en comunidades apartes, podríamos decir que en “juderías”, como más tarde lo haría el conjunto del pueblo judío por todo el mundo a partir de la destrucción del Templo de Jerusalén y la “diáspora”. Si alguien deseaba ser miembro de la comunidad debía ser instruido, aceptado y luego pasar dos años de prueba para ingresar definitivamente.

 A los que hacían el juramento y entraban en la comunidad se les exigía una vida entera de estudio de la Ley, humildad y disciplina. No volvían a jurar, pues estaban obligados a decir siempre la verdad. Sus bienes pasaban a ser parte de toda la comunidad y, al igual que los frutos del trabajo personal, se distribuían según las necesidades de cada uno, dejando una parte para auxiliar a pobres, viudas, huérfanos, mujeres solteras de edad, desempleados, forasteros y esclavos fugitivos que, sin ser integrantes de la comunidad, requirieran ayuda. Se imponía también la observancia de un estricto código de disciplina, cuya base era la corrección fraterna mutua. Llegaron a fundar una ciudad, llamada Qumrán, cuyas ruinas han llegado a nuestros días. Por lo general, las mujeres no eran aceptadas dentro de la comunidad, y los hombres practicaban el celibato toda su vida.  Aunque una parte de los esenios sí permitían el matrimonio y entre las normas de Qumrán se reconoce claramente la opción de casarse, pero se exige monogamia estricta para todas las personas, incluso los reyes.

        La secta de los cristianos, hacia el año 34 de nuestra era, se encontraba en mantillas y sin una muy clara estructuración, procurando encontrar una esencia propia que les diferenciase de las demás a partir de dispersas pautas que se trasmitían de forma oral por personas poco preparadas. El espacio de identificación que le dejaban las otras la encaminaba hacia los pobres y más desfavorecidos, que por no tener ni tenían secta propia, aunque siempre ha habido quien por diferencias personales con sectas más afines no le ha importado desclasarse y encontrar su propia identidad en otras casillas. Caso moderno el de Pablo Picasso, sexta fortuna de Francia, cuando murió, y comunista, caso antiguo, el de Ananías, rico comerciante de Damasco (Siria) y cristiano. Y quiso el destino, en versión agnóstica, o la mano de Dios, en versión creyente, que un fariseo culto e imaginativo, de nombre Pablo de Tarso, tuviera un accidente cerca de Damasco y fuera acogido en su casa. Y de forma lenta pero segura la secta fue floreciendo y diversificándose.


                                                               Por Juan Pérez Mañino. 

Bibliografía:

Flavio Josefo, Antigüedades de los judíos.
Flavio Josefo, Guerra de los judíos.
Van der Kam, James C., Los manuscritos del Mar Muerto.
García Martínez, Florentino, Textos de Qumran.

martes, 14 de junio de 2016

La Investigación - Capítulo 6

Capítulo 6
Una mañana dominical movidita.

           La consecuencia directa de trasnochar los sábados es que se pegan las sábanas los domingos y se acortan las mañanas.

        Me hubiera gustado practicarlo aquel domingo, pero despierto no aguanto en la cama, y a las siete de la mañana ya teníamos en danza a Marcel, que mientras se duchaba cantaba, a voz en grito, la canción que había puesto de moda Zaz:
“Estoy harta de buenos modales,
no es para mí;
yo como con las manos,
usted perdone, soy así.
¡Quiero el amor, la diversión, el buen humor!
No es tu dinero que me hará feliz,
quiero morir con la mano en el corazón.
Vamos, juntos,
a descubrir mi libertad,
olvidemos todos los clichés,
¡Bienvenido a mi realidad!”



       Tenían estado de excepción en el Museo, que continuaba cerrado para el público a causa de la posible inundación, y le tocaba continuar con el traslado de los objetos almacenados en los sótanos a pisos superiores. 

          Me encontré con él en la cocina, estaba preparando café y se sentía de buen humor…
        - Lo que es la vida, Juan -me saludó-, en vez de irme a la manifestación contra la reforma laboral, como tenía pensado, me tengo que ir a trabajar por culpa del Sena: lo que fluye por causas naturales me impide seguir la naturaleza de lo que fluye por mi mente -bromeó.
        - Y con el  escándalo que armas impides a los demás que podamos continuar fluyendo por las aguas soñolientas de Morfeo -le seguí la chanza.
           - Así tendrás tiempo para investigar sobre mi descubrimiento “papirográfico”.
        - Al que estás dando una importancia que es más que probable de la que carezca. El hecho de que el soporte de la escritura sea un papiro no  es determinante de que tenga una gran antigüedad, aunque fue de uso  casi exclusivo hasta el siglo V, continuó empleándose coexistiendo con el pergamino hasta bien entrada la Baja Edad Media, y aún hoy en día se sigue fabricando, ya con un carácter más bien de comercialización artístico-decorativa, del tipo de los suvenires turísticos…
        - ¿Y lo de las tres columnas?
        - Tienes un buen cacao en el coco, Marcel, y me siento un poco culpable por darle tanto énfasis a las cosas que te cuento, saltando de acá para allá, sobre mis investigaciones; el de las tres columnas es un texto, desaparecido, en el que se debió basar Taciano, en el siglo II, para elaborar su Diatessaron o Concordancias, en el que unifica los cuatro evangelios para su uso litúrgico, una columna sería una mezcla de los de Mateo, Lucas y Marcos; otra el de Juan y una tercera de una fuente diferente que se denomina "Q", y que sería un escrito atribuido a María Magdalena...
     - Pues eso es lo que tenemos en nuestras manos -lleno de optimismo.
        - ¿No te parece que sería demasiado en doce cuartillas?
       - Pues una parte -sin cejar en su empeño-. Me quedé patidifuso cuando te publicaron aquel ensayo en la revista de Historia del National Geographic: "Las Cinco Sectas Judías contemporáneas con Cristo", un título impactante...
     - ¡Buenos días, familia! -me interrumpió la alegre entrada de Rebecca, ya en traje de calle.
        - Otra que madruga -cambié el tema.
        - Me voy al hospital a amenizar la guardia de un amigo doctor -explicó.  
        - Idilio a la vista -bromeó Marcel.
        - Ni por sueño, sólo un buen amigo.
        - ¿Desayunas? -le pregunté.
        - Sólo tomaré un vaso de zumo de naranja, quiero mantener la línea -rebosante de salud la futura enfermera.

        Antes de irse, Marcel, me hizo prometer que le dedicaría algún tiempo a los papiros.
        -Tengo una amiga que estudia un Máster en Arqueología, y ellos tienen acceso a los análisis con Carbono 14, si logro localizarla le llevaré el original, porque esta semana voy a ir poco por La Sorbona, tengo tarea en la Biblioteca Nacional.

        Así era, tenía una cita con el “minúscula 16”, que es como se conoce una de las joyas de la Biblioteca de la calle Richelieu, un manuscrito bilingüe greco-latino en minúsculas (de ahí el curioso nombre), del Nuevo Testamento, en 361 hojas de pergamino, tamaño 31,6 x 25,2 centímetros, datado paleográficamente en el siglo XIV, que tiene notas marginales completas y fue preparado para su uso litúrgico. Me había costado esperar un riguroso turno de varios meses, para acceder a su lectura en la sala de manuscritos del magnífico edificio construido por Henri Labrouste en 1868, obra maestra de la llamada arquitectura de "Bellas Artes", con sus preciosas y esbeltas columnas de hierro fundido, y no era como para desaprovechar la oportunidad.


        Para hacer tiempo, hasta que fuera una hora prudente para poder llamar por teléfono, sin temor a despertarla, a mi amiga búlgara, Tsepsa, me entretuve sacando copias de las 12 fotografías de los papiros, que envío Marcel. Curioso el número, doce, como los apóstoles. Curiosa también la forma en que se interpretan las religiones, el padre de Tsepsa era pope, cuestión que me sorprendió cuando me lo contó, luego me explicó que para poder administrar los sacramentos en la iglesia ortodoxa búlgara hay que estar casado, justo al contrario que en la católica, en la que es obligatorio el celibato. Tal vez por eso, la señal de la cruz se hace de manera invertida en una y otra. Y la religión musulmana tampoco es ajena a las contradicciones, entre la mística de los sufís y la violencia gratuita de ISIS, hay tanta diferencia como va del día a la noche. 
      
         Danzar como un derviche hasta caer en trance tampoco me hubiera importado por mi amiga, porque tiene una prestancia que se merece cualquier acto, por loco que parezca, es de una belleza morena grande y expansiva, como de una fruta en sazón a punto de estallar por su dulzura…
        
           Sin saber muy bien por qué también metí en la carpeta que le llevaba, junto con el papiro original, las copias que había hecho. El instinto de protección es así de absurdo, pero, a menudo, da buenos resultados…

        En el bistró del Barrio Latino, en que habíamos quedado citados, llevaríamos una hora larga hablando, más de lo humano que de lo divino, y hasta me había olvidado de que tenía pendiente la elaboración de una paella, cuando sonó mi móvil.
        - Ven lo más rápido que puedas ha ocurrido un desastre -la voz asustada de Rebecca pedía auxilio desde la rue Franklin.


                                                                              (Continuará) 

domingo, 12 de junio de 2016

La Investigación - Capítulo 5

Capítulo 5
Una visita inesperada.


        “Si es verdad que Jesús de Nazaret, según expresan los Evangelios de Mateo y de Lucas nació siendo rey Herodes el Grande, nació al menos cuatro años antes de que comenzara nuestra era, es decir, antes del nacimiento de Jesús-Cristo, que es lo que la marca. Si en el año 34 tenemos a Saulo participando en la lapidación de san Esteban, aunque sólo sea a nivel de guardar la ropa de los ejecutores, es raro que tan sólo un año antes no tuviera algún tipo de participación cuando se lió la de “Dios es Cristo”, ya que militaba en una de las facciones más radicales de los ortodoxos, la de los fariseos. Dos hipótesis pueden plantearse al respecto, bien que no quisiera señalarse tanto una vez que cambio de bando o que lo acaecido en la Pascua anterior era de uso tan corriente por aquellas fechas que también podía haber acaecido de similar forma cinco años antes…”, en éstas o similares elucubraciones me encontraba mientras escuchaba música clásica, la Sinfonía nº 2, “Resurrección” de Mahler, ya pasadas las once de la noche.

        Poco le había durado el apasionamiento por los papiros a Rebecca, cuando vio que todos eran similares: tres columnas de palabras escritas en griego… se fue a su habitación a preparar un trabajo que debía presentar el lunes. Yo tampoco me entretuve demasiado con ellos, mis conocimientos de griego tampoco son tan profundos como para leer de corrido y seguro que en la precipitación Marcel había enviado los correos desordenados, era para tomarse su tiempo, y también tenía pendientes varios temas y lecturas relacionados con mi tesis universitaria.


        Ya pensaba que Marcel había cambiado de idea y, pasando también del tema de los papiros, se había ido de copas, cuando sentí voces en el descansillo. El compañero venía, pero no venía solo.
        En efecto, le acompañaba una mujer rubia y robusta, de unos treinta y pico años de edad.
        - La subinspectora Michèlle Puerta -me la presentó, Marcel, y me quedé estupefacto. Notando mi amigo que me había cambiado la color, se apresuró a explicar: -No te alarmes, los papiros han vuelto a desaparecer, y les he ofrecido la copia que te envíe, porque ya había borrado las fotos del móvil…
        - ¿Cómo? -seguía sin reaccionar.
        - Como si se los hubiera tragado la tierra, luego te explico.
        - ¿Qué pasa? -entró Rebecca en el salón 

    Michèlle insistía en que no estaba de servicio y en que la tuteáramos. De camino habían comprado unos croissants en la panadería de la esquina, recién hechos, así que venía de la mano confraternizar ante unas humeantes tazas de café con leche, la humedad de las lluvias tan continuadas de los últimos días dejaba también en el interior de las casas un ambiente desapacible, y qué mejor que entonarse por dentro para tener sensaciones más positivas.

        Tal y cómo lo hacía sospechar su apellido, su padre era emigrante, procedente de Toledo, y nuestro común afecto a esa maravillosa ciudad fue un motivo más para que la relación se hiciera pronto más fluida. ¡Poco nos podíamos imaginar, cuando hablábamos de la belleza del claustro de San Juan de los Reyes y de la pureza de líneas de la Sinagoga de Santa María la Blanca, que muy pronto circunstancias relacionadas con lo que nos había reunido aquella noche nos iban a hacer viajar hasta allí!


        - En realidad la importancia para mí de tener copia de los papiros es relativa -explicaba Michèlle-, para hacer mi informe tanto me da, porque la búsqueda de los originales, en el caso de que su investigación interese en la Prefectura, pasará a manos de una sección específica que se dedica a ese tipo de casos, yo estoy más bien para las urgencias, acudir a los requerimientos de los usuarios para dar una primera evaluación del tema que se trate: un hurto, un asesinato, violencia de género y un largo etcétera, mis galones por el momento no dan para más. Pero si puedo aportar una muestra de lo que tienen que buscar tanto mejor, facilitaré la tarea…

        Era guapa la subinspectora, tenía unos ojos grandes de un azul muy claro, como lagos de agua cristalina, y ,aunque sus facciones eran un tanto angulosas, lo que indicaría una ascendencia teutona, no era de extrañar que el bueno de Marcel se hubiera quedado prendado de ella, su carácter era un tanto enamoradizo, poniendo en peligro su puesto de trabajo, porque yo no estaba muy al corriente sobre la legislación que existía en el Museo con respecto al trato confidencial con que se debía tratar la documentación allí guardada, pero me daba que sacar información sin estar autorizado podía ser causa de algún tipo de penalización.

        - Voy a imprimir una copia de cualquiera de ellos y así vemos de que tratan -me ofrecí-, lo que no tengo ni idea es del tamaño que tienen.         
         - Podría ser como una cuartilla, o así -especuló Marcel.
     - Son muy aburridos, todos iguales y sin dibujos -intervino Rebecca.
        - Como ya te comenté por teléfono, lo que me llamó la atención es que estuvieran escritos los textos griegos en tres columnas, como me contaste que estaban en aquel evangelio…
        - Hay muchos motivos por los que se pueden ordenar los textos por columnas, es muy posible que estos papiros ni siquiera tengan por qué estar relacionados con un tema religioso.
        - Tanto me da a mí el tema sobre el que versen -afirmó Michèlle-, en fin un maldito embrollo en el que nos ha metido el tipejo ese del Patronato, sin lugar a dudas por exceso de celo en sus funciones, a no ser -especuló-, que tuviera un conocimiento previo sobre su existencia, porque se le notaba muy nervioso, demasiado nervioso, diría yo…
        - En cualquier caso las copias tampoco sirven de mucho, porque para poder tener una idea aproximada de cuando fueron escritos hay que tener los originales, y someterlos a una prueba con el carbono 14. Se los grabaré en un CD - y salí de la habitación.

          Ya era tarde y Michèlle no tardó en abandonarnos, Marcel la acompañó al portal. Cuando regreso me dijo:
        - Así que hace falta tener al menos un original para poder saber su antigüedad…
           - Claro, Marcel…
          - ¡Tachán!  -gritó, y bajándose un calcetín sacó un papiro que llevaba enrollado en la pantorrilla -. Arte de magia…

                                                               (Continuará) 







sábado, 11 de junio de 2016

La Investigación - Capítulo 4

       
Capítulo 4
Desde un despacho del Viale Bruno Bouzzi, en Roma

         - Su Eminencia, le informo de que hemos pasado al “plan B”, nunca me fié de ese bobalicón Monsieur de la Salpiquellerie, esos aristócratas arruinados son todo fachada, sin ningún tipo de consistencia cuando surgen problemas…

        El despacho desde el que telefoneaba José Antonio Martínez Alba (descendiente en línea directa del Duque de Alba, de la más rancia aristocracia española, siempre al servicio de la monarquía, la iglesia y la tradición), era austero, muebles castellanos y paredes encaladas, parecía que lo habían arrancado de la Casa del Greco, en Toledo; había que dar buena imagen de cara a las visitas. En la paredes solo se permitía dos adornos, uno obligado, en la que tenía a su espalda, tras su silla de madera y cuero repujado, un crucifijo de marfil, del siglo XVI, escuela castellana, en la frontera una copia al óleo, a escala uno es a un tercio -de Flandes-, de "La Rendición de Breda", (el Cuadro de las Lanzas), de Velázquez, había que dejar constancia de que allí trabajaba un "soldado de Cristo", procedente de España, como la Prelatura. Al Opus Dei se le tenía conceptuado como el nexo de unión entre las clases más pudientes y la Iglesia, y había que “blanquear el sepulcro” en estas horas en que se cotizaba al alza la “Iglesia de los Pobres”, de la mano del nuevo Papa, jesuita y argentino. 

        - Por supuesto que se puede confiar en él, Su Eminencia, aunque esté en la nómina de la CIA, también lo está en la nuestra… Sí, sí… Fue una suerte que Mister Witt, se encontrara en el Museo, los “papiros” vuelven a estar a buen recaudo… - José Antonio, era de carácter nervioso, mientras con una mano sujetaba el auricular,  trenzaba y destrenzaba el cable telefónico con la otra-. Claro, claro, Javier se encuentra al corriente de todo, estamos en el mismo barco, que cada vez va dando más tumbos de la mano de un timonel que no es el más apropiado… Primero, nos ha enfrentado con las instituciones europeas por causa de los inmigrantes…


        “El papa Francisco lamentó que Europa, a su juicio, se vea “cansada” y “atrincherada” e instó al continente a no ver a los inmigrantes como criminales. Francisco hizo estos comentarios en presencia de importantes líderes de la Unión Europea, como la canciller alemana Angela Merkel, el jefe del Banco Central Europeo, Mario Dragui, y los presidentes del Parlamento, la Comisión y el Consejo del continente. “¿Qué te ha sucedido, Europa humanista, defensora de los derechos humanos, de la democracia y de la libertad? ¿Qué te ha pasado, Europa, tierra de poetas, filósofos, artistas, músicos, escritores? (...) ¿Qué te ha ocurrido, Europa, madre de pueblos y naciones, madre de grandes hombres y mujeres que fueron capaces de defender y dar la vida por la dignidad de sus hermanos?”, preguntó el pontífice.”
        -… Luego el comportamiento en América Latina, que parece que está fomentando los movimientos revolucionarios por allá…       
        “El Papa Francisco llamó a los religiosos reunidos en el Estadio Venustiano Carranza a no caer en la tentación del arma preferida del demonio, que es la resignación. “¿Qué tentación nos puede venir de ambientes muchas veces dominados por la violencia, la corrupción, el tráfico de drogas, el desprecio por la dignidad de la persona, la indiferencia ante el sufrimiento y la precariedad. ¿Qué tentación podemos tener una y otra vez frente a esa realidad que parece haberse convertido en un sistema inamovible?”, se preguntaba en su homilía.  “Frente a esta realidad nos puede ganar una de las armas preferidas del demonio que es la resignación. Una resignación que paraliza y nos impide no solo caminar, sino también hacer camino; una resignación que no solo nos atemoriza, sino que nos atrinchera en nuestras sacristías y aparentes seguridades”, dijo ante unos 20 mil religiosos procedentes de todas partes de la República Mexicana. “Una resignación que no sólo nos impide proyectar, sino que nos impide arriesgar y transformar”. Hizo un recordatorio del primer obispo de Michoacán Vasco de Quiroga. “Con ustedes quiero hacer memoria de este evangelizador conocido también como Tata Vasco, como el español que se hizo indio”, dijo. Refirió la labor de Quiroga frente a los purépechas, a quienes describía como “vendidos, vejados y vagabundos”. Señaló que impulsó propuestas que dieron respiro a la vivencia paralizante e injusta.”
        -… Y, lo último que podíamos pensar, romper con toda una tradición, en lo referente al papel que debe cumplir la mujer en el seno de la Iglesia Católica…

        “El papa Francisco abrió la puerta a la posibilidad de que las mujeres sean ordenadas como diaconisas y celebren bautismos y matrimonios, una revolución para la Iglesia católica, ya que se trata de un servicio reservado solo a los hombres. La apertura del Papa fue hecha durante un encuentro en el Aula Paulo VI del Vaticano, con 900 líderes de congregaciones religiosas femeninas de todo el mundo. Francisco aceptó la creación de una comisión para estudiar el asunto, una propuesta innovadora, que la Iglesia católica ha abordado en el pasado sin éxito, por lo que hasta ahora los sacramentos pueden ser administrados exclusivamente por religiosos hombres.”


        - Por supuesto, Su Eminencia, cualquiera caería en la trampa, es una maravilla de falsificación, se han tenido en cuenta hasta los más nimios detalles en la antigüedad de los soportes, el tipo de caligrafía, los giros en el lenguaje propios de la época… Esperamos órdenes…

viernes, 10 de junio de 2016

La Investigación - Capítulo 3

Capítulo 3
En un despacho del Patronato del Museo del Louvre

        Monsieur Hugo de la Salpiquellerie tenía el rostro desencajado y enrojecido, estaba al borde de tener una apoplejía. Se había llevado una reprimenda, por parte de sus superiores, como en la vida se podía haber imaginado. Se golpeó en un costado para que el cilicio que llevaba a la cintura se le clavara un poco más. El dolor físico era relajante en comparación con la angustia moral. “Los papiros tenían que aparecer a su debido tiempo, ni antes ni después… Es usted un inútil, indigno de la confianza que hemos depositado en sus servicios… Como no sea capaz de controlar la situación puede irse despidiendo de ese bonito sueldo que le regalan en el Patronato…”, resonaban una y otra vez en sus oídos…
        - ¡Maldito “pelo panocha”, tenía que ponerse a hurgar donde no debía! -se le escapó en voz alta, tan alta que el ordenanza que custodiaba su puerta entró a preguntar si le ocurría algo.
        - Nada -respondió, displicente -. ¿Ha llegado ya la policía?
        - Estarán de un momento a otro porque acabo de escuchar sirenas afuera…
        -Ya sabe, esté atento y en cuanto lleguen les hace subir a mi despacho.
        - Siempre a sus órdenes, Monsieur Hugo -sonó su busca-. Ya están aquí, corro a buscarlos.
       
        Le sorprendió ver aparecer a una mujer.
        - Subinspectora Michèlle Puerta, a su servicio -se presentó ella. Era alta, robusta y rubia como una valkiria, si su apellido denotaba que tenía una ascendencia paterna hispana lo más probable era que la materna fuera alsaciana.



        El contraste con la mezquindad corporal del hombre, pequeño y enclenque, la hacía resplandecer más. Monsieur Hugo, era además misógino, “¿cómo podían enviar a una mujer para resolver un caso importante?”, pensó y comenzó atacando:
        - ¿Cómo han tardado tanto en venir?
        - ¿Cuál es la urgencia, no sabemos de que se trata?
        - Si se les llama es porque se tiene necesidad de sus servicios y tienen que acudir lo más rápido posible.
        - Nos hemos tropezado con una manifestación y hemos tenido que dar un rodeo… -explicó ella, aunque, sin tener ninguna necesidad de hacerlo, se arrepintió al instante de haberlo dicho. Las reformas laborales proyectadas por el Presidente, François Hollande, que recortaban una buena serie de derechos de los trabajadores, habían tenido la virtud de movilizar a éstos en su contra cómo no se recordaba desde Mayo del 68, poniendo en peligro la celebración de los Campeonatos Europeos de Selecciones de Fútbol, que tenían como anfitriona a Francia.
        - Así nos luce el pelo con este Gobierno socialista, que no es capaz de controlar la situación -Monsieur Hugo tenía unas pronunciadas entradas, que casi eran también salidas, con lo que sus palabras resultaban, en realidad, sin darse cuenta, un sarcasmo.
        - Política no, por favor, y antes de proseguir, sería tan amable de decirme ya: ¿con quién tengo el gusto de hablar?
        - Hugo de la Salpiquellerie, a su servicio, Mademoiselle…
        - De la trasnochada nobleza, sin duda.
        - No admito impertinencias, me quejaré a sus superiores…
    - Se olvidó, Monsieur, de que andamos ya por la Quinta República… Pero dejémonos de fuegos de artificio y cuénteme que le pasa.
        - Perdone, siéntese, por favor, estoy siendo muy descortés con usted -y le arrimó una butaca de confidente-. Los nervios, sin  duda.
        Michèlle sacó un bloc del bolsillo de la ligera gabardina beis, que llevaba sobre un elegante traje cruzado gris marengo, y se dispuso a tomar notas.  
        - Esos nervios, ¿a qué son debidos?
        - Todo el lío que tenemos aquí con lo de la posible inundación y luego lo de los papiros que han aparecido y han vuelto a desaparecer, seguro, que ese mozo, Marcel, creo que se llama, tiene algo que ver con todo, le vieron tomar fotos de los papiros, desocupándose de su trabajo… nunca me he fiado de él, tener el pelo del color de las zanahorias es un signo de que algo diabólico le pasa por la mente…
        - Es una aseveración bastante pintoresca, relacionar el color de los cabellos de una persona, con los estadios de su mente -ironizó la subinspectora -. Sea más concreto, por favor -. Aprovechó la pausa para pasar revista al amplio despacho, en el que se combinaban lo clásico con lo funcional, mesa y armarios de caoba, zócalo perimetral de raíz de olivo barnizada, sillones móviles y reclinables, tapizados en cuero granate, mesa baja supletoria de cristal… Cortinas venecianas en tonos malvas filtraban la luz natural exterior, y reproducciones de algunas de algunas de las obras maestras de los tesoros del Museo, entre las que no faltaba el San Juan Bautista de Leonardo da Vinci, señalando la Cruz, enmarcadas en dorado, adornaban las paredes estucadas en marfil... 


        - Al mover un sarcófago egipcio, en el primer sótano, han salido de no se sabe donde unos papiros con inscripciones en griego, y el inepto del capataz, que dirigía la cuadrilla, en vez de recogerlos y avisarnos inmediatamente al Patronato, para que pudiéramos comprobar su procedencia, ha continuado con su trabajo, desentendiéndose de ellos. Cuando me llegó la noticia y bajé a buscarles, los dichosos papiros habían desaparecido. Tienen que ayudarnos a encontrarlos, interrogue a esa cuadrilla y su capataz, ellos tienen que saber donde les han puesto…





        - Caballero, creo que está exagerando la nota, unos documentos que para un estudioso pueden ser muy importantes, para el peón, que tiene que acarrearlos de un lado para otro, no dejan de ser una rémora indistinta de cualquier otra, y los que nos ocupan pueden perfectamente haberlos amontonado con cualquier otros parecidos…
        - Como le he dicho me han contado que uno de ellos los estuvo fotografiando, por algún motivo, que desconozco, le debieron de interesar… Tiene que interrogarlos.
      - Está usted un poco obsesionado con los interrogatorios, seguro que se ve más de una serie policíaca en el canal Fox… Tengo que recabar información, sería una expresión mucho más acorde con la situación presente…
            - ¿Doy orden de que vayan viniendo?
        - Parece que no lo quiere entender, quienes tenemos que enterarnos de lo que está sucediendo somos nosotros: la policía. Usted ya haría bastante si nos facilita un lugar donde podamos mantener esas charlas amigables con los testigos…
            - Puede utilizar mi despacho, si no tiene inconveniente…
           - Parece bastante cómodo, he de reconocer que se ha sabido usted buscar un trabajo agradable, seguro que tiene una vistas preciosas sobre el Sena… Ahora, si es tan amable, salga que ocuparé  yo su reconfortable sillón…
        - Con mucho gusto -admitió Monsieur Hugo, y se levantó, al tiempo que, con disimulo, apretaba una tecla del interfono. “Si se cree usted que no me voy a enterar de cuanto se cueza aquí está muy equivocada “Mademoiselle”…”


                                                           (Continuará)





miércoles, 8 de junio de 2016

La Invención - Capítulo 1

El pastorcillo de Fredy

         Por aquella lejana época en que Saulo de Tarso “se cayó de la burra” camino de Damasco, aunque la iconografía de los pintores barrocos, siempre tan aparatosos ellos, decidieron poner un caballo, que resulta más vistoso y vende mejor, tanto que seguimos convencidos, aunque en ningún texto bíblico se diga que cuando se pegó el garrapatazo iba montado sobre alguna clase de bestia o acémila, de que cabalgaba sobre un noble bruto…

“Nace el bruto, y, con la piel
que dibujan manchas bellas,
apenas signo es de estrellas
-gracias al docto pincel-,
la humana necesidad
le enseña a tener crueldad
monstruo de su laberinto…”


         Tras el golpe, dicen que, aparte de maltrecho, se quedó ciego, y un hombre piadoso y rico, Ananías, no sólo le acogió en su casa, en la hermosa ciudad tan propicia a los embrujos, sino que también, por el conocido método de sanación de "la imposición de las manos" le curó la ceguera, al tercer día, y se cambio de la secta farisea, en que militaba, a la secta cristiana que inventó.

          Se comentaba, por los mentideros de “la ciudad de las mil cúpulas doradas”, que la fortuna le vino a Ananías a la mano gracias a un socio, hombre de negocios como él, que se llamaba Abu Simbel, que ideó uno que era redondo, pues sólo tenía beneficios, económicos para él y morales para los que contrataban sus servicios.

         Lo denominó “el pastorcillo de Fredy”, porque cuando lo concibió se encontraba colocado por algún producto alucinógeno que había consumido, y tuvo un extraño sueño. En dicho sueño, en medio de un anfiteatro inmenso, una señora muy, muy gorda, y un caballero con el torso desnudo y muchos pelos en el pecho cantaban a dúo, y con atronadora voz, que eran “los Campeones, amigos”, y lo repetían una y otra vez, mientras la muchedumbre enloquecida gritaba en forma alternativa: “Monche, Monche, Monche” y “Fredy, Fredy, Fredy”.

          Consistía la productiva empresa, en organizar una linda fiesta para niños en los jardines de la gran mansión de Ananías, por las que se llevaba una comisión en concepto de alquiler, y limpieza y ornato del lugar, en la que los padres de un rapazuelo que acababa de llegar a eso que se denomina el “uso de razón”, es decir, cuando se puede distinguir lo que está bien hecho y lo que no está ni medio regular, pongamos ocho o nueve años, tendrían las criaturas, a las que ya se les podía traumatizar para el resto de su vida introduciendo en sus tiernas mentes el concepto de “pecado”.


  La casa de Ananías se encuentra 4 metros por debajo 
del nivel de la calle de la actual Damasco (Siria)

         Se engalanaba al Fredy de turno con vestimentas de pastor rico y se le situaba en una especie de trono de quincalla y oropel, ubicado sobre un estrado y bajo un gran arco florido, para remarcar más su protagonismo.

         Tras de jugar los chavales a “la gallinita ciega”, “pídola” o “corre, corre, corre, que te van a echar el guante”, empacharse con chucherías y otras guarrerías diversas, y tomar zarzaparrilla hasta el vómito, cuando ya habían ensuciado, manchado y desgarrado esas galas extras con que les habían vestido, también, para la ocasión, formaban una fila y le iban haciendo ofrendas al entronado, según el acomodo de los padres de cada cual y de lo que querían distinguirse dentro de la comunidad de parientes y amistades: que tal, hijo de un huertano, un cestillo con frutas de temporada; que fulana, hija de un tejedor, una preciosa túnica coloreada; que Pascual, el hijo del pastor, un corderito; que mengana… lo que a su madre le dio la gana.

         Si la familia era cursi, con la entrega de la dádiva, era de obligado cumplimiento el recitado de unos versitos molones:

- Te entrego a la oveja parda,
que estará muy rica asada…

        A los que “el pastorcillo Fredy” debía contestar con otros que tuvieran algo que ver con el tema, apostillado si era necesario por el rabino que le enseñaba letras y doctrina, y siempre le acompañaba en tan comprometida labor:

- Con gusto la comeremos
aliñada con romero.

         Así se llegaba al acto fundamental, piedra angular que daba motivo a la congregación, la conversión de un acto mundano, que podría practicar cualquier gentil de una manera indistinta, en una enseñanza moral, digna del Pueblo señalado por Dios: cuando más feliz se las prometía el homenajeado con todos aquellos regalos de los que pensaba disfrutar, y le brillaban lágrimas de alegría en las inocentes pupilas dilatadas… Aparecía Abu Simbel, que con esos ademanes ampulosos, y esas dicciones tan redichas, con que uno se imagina han actuado, y hablado, los bíblicos profetas, soltaba un discurso de semejante jaez:
         - ¡Ay, alma cándida, que hasta hora todo te ha llegado a la boca como maná caído del cielo!, hoy comenzarás a aprender, que la vida está llena de lucha y sacrificios, que no hay peor pecado que la avaricia, y que, a partir de ahora, nadie te va a regalar nada por nada…  aprendizaje moral que vas a entender de una vez por todas en este único, magnífico y sencillo acto en que te desposeemos de todo lo que creías tuyo en un santiamén -dicho y hecho, auxiliado por los criados de Ananías, el desconsolado jovenzuelo veía como le iban cogiendo todo y metiéndolo en la casa, y sus lágrimas transformándose en un río de dolor y pesadumbre, entre  los cantos alegres de los congregados:


¡El Señor hizo en mi maravillas, gloria al Señor!